Real Decreto 355/2024: nuevas medidas para mejorar la seguridad de los ascensores existentes
El Real Decreto 355/2024, de 2 de abril, establece una nueva regulación para los ascensores mediante la Instrucción Técnica Complementaria ITC AEM 1. La normativa regula aspectos como la puesta en servicio, las modificaciones, el mantenimiento y las inspecciones, pero uno de sus principales objetivos es incrementar la seguridad de los ascensores existentes.
La norma entró en vigor el 1 de julio de 2024 y afecta especialmente a los ascensores que ya se encontraban instalados y registrados antes de su entrada en vigor. Estos equipos mantienen las condiciones reglamentarias que les eran aplicables cuando fueron comercializados, pero deben cumplir las nuevas exigencias relativas a mantenimiento, inspecciones y determinadas medidas de mejora de la seguridad.
¿Qué cambios introduce para los ascensores existentes?
El Anexo VII de la ITC AEM 1 establece una serie de medidas mínimas de seguridad que deben implantarse progresivamente en determinados ascensores existentes. Entre ellas destacan:
- Mejora de la nivelación de la cabina, para reducir el riesgo de tropiezos y mejorar la accesibilidad.
- Instalación de sistemas de comunicación bidireccional en cabina cuando no existan, permitiendo que una persona atrapada pueda solicitar asistencia desde el ascensor.
- Sustitución de determinadas guías antiguas, especialmente aquellas que incorporan soluciones que ya no se consideran adecuadas desde el punto de vista de la seguridad.
- Otras actuaciones relacionadas con los sistemas de protección, control y seguridad del ascensor, dependiendo de las características y antigüedad de cada instalación.
- No todos los ascensores tienen que realizar las mismas actuaciones ni en el mismo momento. Los plazos de adaptación dependen de la medida concreta y, en determinados casos, de las deficiencias detectadas durante las inspecciones periódicas.
Mayor importancia del mantenimiento y las inspecciones
La nueva ITC también refuerza las obligaciones relacionadas con el mantenimiento y las inspecciones periódicas. Las empresas conservadoras deben disponer de un plan de mantenimiento para cada tipo de ascensor que sea objeto de sus trabajos y proporcionar las instrucciones necesarias para su utilización segura.
Además, la normativa establece una regulación más detallada de las modificaciones de los ascensores existentes. Se consideran modificaciones importantes, entre otras, los cambios de velocidad, carga, recorrido o número de paradas, así como la sustitución de determinados elementos del ascensor, como puertas, sistema de control, guías, máquina, limitador de velocidad, paracaídas o determinados dispositivos de seguridad.
¿Qué supone para propietarios y comunidades?
Para los titulares de ascensores, comunidades de propietarios y responsables de edificios, el Real Decreto 355/2024 supone la necesidad de conocer el estado de cada instalación y planificar las actuaciones de adaptación que correspondan.
La recomendación es revisar el historial de mantenimiento e inspecciones del ascensor y contar con una empresa conservadora habilitada que pueda determinar qué medidas son aplicables y cuáles son sus correspondientes plazos.
En aquellos casos en los que existan condiciones técnicas objetivas que impidan aplicar alguna de las medidas de seguridad previstas, la normativa contempla la posibilidad de solicitar una exoneración ante el órgano competente de la comunidad autónoma, acompañada de una justificación y de medidas alternativas de seguridad equivalentes, con el correspondiente informe de un organismo de control.
En resumen:
El Real Decreto 355/2024 representa un paso importante en la modernización y mejora de la seguridad del parque de ascensores existente en España. Su aplicación no significa que todos los ascensores antiguos deban ser sustituidos, sino que determinadas instalaciones deberán incorporar medidas concretas para mejorar su seguridad, accesibilidad y fiabilidad.
Por ello, es importante que propietarios y comunidades no esperen a que se produzca una avería o una inspección desfavorable para analizar el estado del ascensor. Una revisión preventiva permite identificar las actuaciones necesarias, anticipar costes y planificar las mejoras de acuerdo con los plazos establecidos por la normativa.
Fuente: Real Decreto 355/2024, de 2 de abril, y su texto consolidado vigente.


